Hola amiga:
He recibido tu carta, no sé si la he comprendido del todo, pero me gustaría escribirte algo que hice hace muchos años, cuando estaba en el Instituto y tuve una mala experiencia, dice algo así como lo siguiente:
Preguntándole a la vida...
¿Por qué se debe vivir?
Respondióme ella:
-Se debe vivir, por vivir.
No estando convencido,
Volví a preguntar,
Contestó ella:
-Entonces vive...
para amar.


Amarillo